jueves, 3 de septiembre de 2009

Mil banderas



El peronismo tiene candidatos visibles y tapados. Algunos de los visibles fueron mencionados por el gobernador Mario Das Neves. Entre ellos figuran el ministro de Gobierno, Máximo Pérez Catán; los intendentes de Trelew, Gustavo Mac Karthy; de Comodoro Rivadavia, Martín Buzzi y de Rawson, Adrián López, destaca en su columna el oficialista diario de Madryn.


No hace mucho, un hombre del gobierno que conoce el pensamiento y los humores del Gobernador (no es otro que su hijo), deslizó al analista preferido de Fontana 50 una pista: dijo que “hay un “tapado” que ni él mismo sabe que Das Neves lo tiene entre los elegidos”. ¿Podrá ser García Moreno?


Desde que se instalaron los primeros potenciales candidatos a heredar el principal despacho de la vieja casona gubernamental de Rawson, se sucedieron muchos hechos que fueron labrando escenarios diferentes. Por ejemplo, el rawsense, Adrián López, aún cuando aparece como uno de los hombres que mejor interpreta ideológicamente al dasnevismo, según el matutino. Increíblemente el jefe comunal que pone en rojo todo lo que toca y ha perdido estrepitosamente el poco caudal político que tenía, es el mejor intérprete del dasnevismo.


Sobre el intendente Martín Buzzi afirma el editorialista que sufre las acechanzas del denominado peronismo histórico (Néstor Di Pierro, José González y Marcelo Guinle) que observa en el joven intendente una amenaza a su supervivencia.

En verdad, la puesta en escena de Buzzi fue una jugada política de alto riesgo que realizó Das Neves con el propósito de producir una transformación en el peronismo petrolero, dominado desde siempre por caudillejos y punteros. Esa disputa, en general sorda, ha esmerilado al intendente que debe responder no solo a las demandas de la administración en una ciudad trazada con perfiles conflictivos, sino también a las operaciones políticas que le plantan desde el interior del partido.


Mac Karthy, hasta no hace mucho, era el mejor posicionado. Tiene un apellido con historia en el peronismo (nada más), desarrolla una gestión prolija (¿?) y cuenta con otro dato que le da una ventaja adicional: Das Neves, dicen, aspiraría a que lo suceda un dirigente de Trelew.

Pérez Catán es como se ha dicho en innumerables oportunidades el hombre de mayor confianza personal de Das Neves; pero su figura se ha venido cociendo dolorosamente en el caldero de la inseguridad, una postal que está en el imaginario social y que podría conspirar contra su postulación. Le falto decir solamente que la inseguridad es una sensación.


El intendente de Madryn, Carlos Eliceche, hoy está fuera de los proyectos dasnevistas, pero nada indica que en el tiempo que resta hasta 2011 pueda haber cambios. Allegados al Gobernador aseguran que tiene predisposición para hablar con todos los que se acercaron al planeta K, menos con Norberto Yauhar. En realidad es el único que esta cerca los demás llegan por él. Entonces de qué le sirve a Das Neves hablar con el resto? ¿Qué le duele más a Das Neves que haya dejado de ser su jefe de Gabinete o que sea el nuevo interlocutor valido con la Casa Rosada?

Los tapados son tapados, pero nadie correría demasiados riesgos si menciona a Marcelo Guinle y a Jorge Aidar Bestene. El primero tiene antecedentes políticos y un fuerte anclaje institucional en la provincia y la Nación; el segundo es el empresario más exitoso, cuenta con recursos, medios de comunicación y además es peronista.
Finalmente el genuflexo matutino desliza que pasará mucha agua debajo de muchos puentes hasta que Das Neves en un pase de manos enguantadas, casi como su fuera un mago, saque finalmente su candidato de la galera.